A 10 minutos del centro de la ciudad, una pareja de franceses y su equipo les acoge y les propone sus habitaciones de
huéspedes en un marco
agradable y amistoso.
Tendrán placer en visitar
Bamako y su efervescencia, y de regreso al hotel, en la noche, podrán disfrutar de la hospitalidad de una casa familiar. Ahí mismo, podrán aprovechar de la piscina,
de las terrazas y de un hermoso
jardín tropical.